La Danza de los Vampiros, Krzysztof Komeda (1967)

Banda Sonora de La Danza de los Vampiros (The Fearless Vampire Killers), de Roman Polanski, compuesta por Krzysztof Komeda.

Carátula del Soundtrack de La Danza de los Vampiros KRZYSZTOF KOMEDA (Christopher Komeda) es el autor de una de las obras musicales para cine más hermosas que se hayan compuesto: "La Danza de los Vampiros". Nacido en la ciudad polaca de Poznan, ubicada entre Varsovia y la alemana Berlín, este músico fue un notable pianista y uno de los precursores del jazz en la Europa del este. Desde muy joven colaboró con el cineasta ROMAN POLANSKI en los cortometrajes “Dwaj ludzie z szafa (Dos hombres y un armario)" (1958); “Gdy spadaja anioly (Cuando bajan los ángeles)” (1959); “Le Gros et lemaigre” (1961); y “Ssaki (Mamífero)” (1962). Luego siguieron el largometraje “Nóz w wodzie (Cuchillo al agua)” (1962); el corto “La Rivière de Diamants” (1964) [1]; y un nuevo largo, “Cul-de-Sac” (1966). Más tarde, y ya dentro de la industria estadounidense, Komeda compone “La Danza de los Vampiros” y luego la música para “El Bebé de Rosemary” (1968).

La música de “La Danza” es una pieza "elegante". Lejos de componer para una parodia, Komeda parece haber trabajado para un serio film sobre vampiros.

Imagen de Krzysztof KomedaEl “main title” de la obra es un escalofriante inicio donde se mezcla un coro de voces femeninas y masculinas con el clavicordio, hasta la entrada de la batería tocada con plumillas, donde todo se aquieta y se disfruta, introduciendo el jazz en un mundo habituado a lo clásico. El resultado es alucinante: una mezcla de música de cámara con sonidos propios del jazz y algún retoque de sinfonismo, en una experimentación constante de sonidos. Algunos la ningunean comparándola con las piezas que Ennio Morricone compuso para películas Spaguetti-Western. Si es así, se trata de más elogios. En adelante, la presencia del tarareo de los coros (no hay letras) es predominante, tanto en las románticas escenas, como en las de terror. Cuando Alfred va escondido en el trineo de Koukol, el uso del contrabajo es notable. Otra pieza que es inolvidable es la mutua y tímida seducción entre Sarah y Alfred, la que se alarga hasta que ella está tomando el baño.

Escuchas
MAIN TITLE
(track 1)

 

Y no puedo dejar de mencionar el canto de Sarah que Alfred escucha en el castillo. También se da espacio para la música enfática, tan propia de la comedia, pero por sobre todo de los dibujos animados, como el acompañamiento musical de los pasos que da Alfred en las cornisas del castillo para ir en ayuda del viejo Abronsius que se ha quedado atascado en la ventana de la cripta.

 

Krzysztof Komeda murió en 1969, a los 38 años, en un accidente automovilístico.


[1] “La Rivière de Diamants”, de 1964, forma parte de un largometraje titulado “Les plus belles escroqueries du monde”. Realizada en pleno apogeo de la Nouvelle Vague, la obra está compuesta por 5 episodios: “L’Homme qui vendit la Tour Eiffel”, dirigida por Claude Chabrol; “Le Grand escroc”, por el maestro Jean-Luc Godard; “La Feuille du Route”, por Ugo Gregoretti; “Les Cinq Bienfaiteurs de Fumiko”, por Hiromichi Horikawa; y “La Rivière de Diamants”, dirigida por Roman Polanski.


por Denis Leyton
(publicado originalmente el 05/05/2007)

 

más información en
Sitio Oficial de Krzysztof Komeda
Polish Jazz the music of Komeda (en polaco)
Cuando Roman encontró a Krzysztof Anémic Cinéma (blog de Carlos Tejeda)

 

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